lunes, 3 de agosto de 2009

EN LA TOTAL OSCURIDAD

Quien iba a creer que aquella estrella bajo la que muchos se cubrieron hoy ha perdido su luz y busca desconsoladamente una esperanza de auxilio para recobrar lo perdido...
Quien iba a pensar que en el seno de la mas excelsa divinidad los seres serian tan imperfectos para admirar lo que ante sus ojos era tan glorioso ...
Quien iba a pensar que dentro de tantos corazones tocados por la mano divina habria tanta maldad...
Quien iba a pensar en la agonia de la herida del amor...
Quien iba a pensar que en el lugar mas inseguro del mundo... el corazon del hombre... encontraria el consuelo para el dolor...
Yo si se quien lo penso... aquel para quien nadie es desconocido y nada le es oculto, aquel que no tiene ni principio, ni fin, ni tiempo, ni lugar, aquel a quien la sabiduria saluda con reverencia porque de el proviene, a quien la absurda imperfeccion del hombre solo prueba su profundo amor por la creacion de sus manos...
solo el conoce la infinita imperfeccion del hombre y aun asi le puede amar...

miércoles, 22 de agosto de 2007

la excelsa y sutil libertad


la garganta se ahogaba en la amarga esclavitud de la prudencia y la mano se resistia a las cadenas de inmobilidad... hoy se han roto las cadenas que las apricionaban y han encontrado un suspiro de libertad...







Gustavo Adolfo Bécquer

IV
No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira.
Podrá no haber poetas, pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían,
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila,
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!